Con Dropcam Wireless Webcam lo único que necesitas es un enchufe para que puedas situar la cámara inalámbrica Dropcam.
Esta cámara se encarga de captar las imágenes y enviártelas para que controles quién accede a tu vivienda cuando tú no estás, a qué juegan tus gatos en tu ausencia o qué pez chico se está comiendo a los grandes en tu pecera.
Tienes disponibles dos modelos, uno puede captar sonido, el otro únicamente imágenes. Basta con conectarla a una toma eléctrica y, eso sí, que esté en una zona con cobertura WiFi.


Tiene detector de movimiento y de sonido así que se activara nada más que en presencia de alguien y así te evitarás horas y horas de contemplar grabaciones de una habitación vacía.
Las imágenes captadas son distribuidas mediante una página web segura a la que accederas con tu contraseña y así desde cualquier dispositivo que pueda navegar por Internet (ordenador, móvil, tablet, frigorífico…) podrás ver qué pasa en casa cuando tú no estas… Y claro, también podrás vigilar desde tu iPhone.
Vía: GIZMODO

